El Ficus Pandurata (o Ficus lyrata) es apreciado por sus grandes hojas en forma de violín, pero es conocido por ser una planta algo "caprichosa" que requiere condiciones estables para no perder su follaje.
Cuidados Fundamentales
Iluminación (Crítico): Necesita mucha luz natural indirecta. El lugar ideal es pegado a una ventana muy luminosa; si está a más de dos metros de la fuente de luz, es probable que empiece a tirar hojas.
Consejo: Rótalo un cuarto de vuelta cada vez que riegues para que crezca recto y todas las hojas reciban luz por igual.
Riego: Solo debes regar cuando los primeros 3 a 5 cm del sustrato estén secos (prueba con el dedo).
Frecuencia: Generalmente 1-2 veces por semana en verano y cada 7-12 días en invierno. Evita regar "un poquito todos los días", ya que esto pudre las raíces.
Humedad y Limpieza: Sus hojas grandes acumulan mucho polvo que puede "asfixiarlas".
Límpialas regularmente con un paño húmedo.
Pulveriza agua ocasionalmente para mantener la humedad ambiental, especialmente si usas calefacción.
Ubicación: Es una planta que odia los cambios. Una vez que encuentres un lugar donde esté bien, evita moverla, ya que el estrés por traslado provoca la caída inmediata de hojas