Las plantas son unicas por lo que su tamano, forma y color pueden variar. Consultar colores disponibles.
Para cuidar una orquídea Phalaenopsis (orquídea mariposa) con éxito, la clave es imitar su entorno tropical: mucha luz indirecta, humedad moderada y evitar el encharcamiento de las raíces.
Luz, ubicación y riego.
Luz indirecta: Colócala cerca de una ventana orientada al este o al sur con una cortina delgada. La luz directa puede quemar sus hojas.
Temperatura: Prefiere entre 16°C y 24°C. Para estimular la floración, necesita que la temperatura baje unos grados por la noche (alrededor de 15°C) durante unas semanas en otoño.
Macetas: Se recomiendan las macetas transparentes, ya que sus raíces también realizan la fotosíntesis y esto permite vigilar su estado de salud.
Cuándo regar: Observa el color de las raíces. Si están verdes, la planta está hidratada; si se ven plateadas o grisáceas, necesita agua.
Método:Elriego por inmersiónes el más efectivo. Sumerge la maceta en agua (sin cloro si es posible) hasta la tercera parte durante 10 a 20 minutos.
Drenaje: Es vital que no quede agua estancada en el fondo de la maceta ni en el centro de las hojas (corona), ya que esto pudre la planta rápidamente.
Humedad ambiental: Mantén una humedad de entre el 50% y 70%. Puedes colocar la maceta sobre un plato con piedras y un poco de agua, sin que las raíces toquen el líquido.
Sustrato y Fertilizante
Sustrato: Nunca uses tierra común. Utiliza corteza de pino o un sustrato específico para orquídeas que permita la aireación de las raíces.
Abono: Usa un fertilizante específico para orquídeas cada 15 días o una vez al mes, especialmente durante la etapa de crecimiento y antes de la floración.
Qué hacer tras la floración
Varas florales: Cuando las flores se caigan, no siempre es necesario cortar la vara. Si la vara sigue verde, puede dar nuevas flores de los nudos inferiores. Si se seca y se pone marrón, córtala desde la base para que la planta concentre su energía en crecer.